
El Maresme es tierra de casas: torres de veraneo, unifamiliares con jardín y viviendas de varias plantas en Llavaneres, Cabrera, El Masnou o Premià de Dalt. Mudar una casa no tiene nada que ver con vaciar un piso: hay más volumen, más plantas, jardín, garaje y trastero, y accesos por urbanización o por cuesta. En MUDAMAR preparamos estas mudanzas con un plan a la altura.
Una casa no es un piso grande: es otra mudanza, y se planifica distinto.
Mucho más volumen que un piso
Una casa acumula lo de varias estancias por planta, más lo del garaje, el trastero, la terraza y el jardín: mobiliario de exterior, herramientas, bicicletas, barbacoa. Todo eso multiplica las cajas y el mobiliario. Por eso la valoración previa es aún más importante que en un piso, para calcular bien el equipo, los camiones y el tiempo.
El garaje y el jardín esconden media mudanza que nadie cuenta.
Carga por plantas y por estancias
En una casa de varias alturas el orden lo es todo: cargamos por plantas y por estancias, empezando por lo de arriba o por lo que menos estorba, y protegemos escaleras interiores, barandillas y suelos. Ese método evita idas y venidas, cuida la casa que dejas y hace que el día cunda sin agobios.
Bajar por orden de planta ahorra horas y protege la casa.
El desnivel y el elevador
Las casas de la costa suelen tener desnivel: escaleras interiores estrechas, jardines en pendiente, accesos por rampa. Cuando un armario o un sofá no salen por dentro, montamos el elevador y los sacamos por la fachada o por la terraza. Es lo que permite mover con seguridad el mobiliario grande de una torre sin forzar ni rayar nada.
Lo que no sale por la escalera de la casa, sale por la fachada.
El acceso por urbanización
Muchas casas están en urbanizaciones con calles estrechas, cuestas o caminos, donde el camión grande no siempre llega a la puerta. Lo valoramos antes: elegimos dónde estaciona, si hace falta un vehículo más pequeño para el último tramo y por dónde entra el elevador. Así el día de la mudanza no se pierde tiempo buscando cómo acercarse.
En urbanización, saber dónde para el camión es medio trabajo hecho.
Muebles de jardín y exterior
El mobiliario de exterior pide su cuidado: sombrillas, mesas, tumbonas, macetas grandes, la barbacoa. Lo desmontamos, lo protegemos y lo cargamos aparte para que no dañe el resto ni se estropee. Es una parte de la mudanza de casa que se olvida hasta el último día y que nosotros dejamos prevista en el presupuesto.
El jardín también se muda: mesas, tumbonas y macetas incluidas.
Cuidado con lo delicado
Las casas suelen guardar piezas de valor: muebles antiguos, cuadros, lámparas, un piano. Todo eso viaja con embalaje específico, envuelto y calzado para que no se mueva. Tratamos cada pieza como si fuera nuestra, porque en una casa lo que se rompe muchas veces no tiene recambio ni precio.
Lo antiguo y lo de valor viaja con embalaje a medida.
Guardamuebles si la casa nueva no está lista
En una mudanza de casa es habitual que la nueva esté en obras o que las fechas no cuadren. Para eso ofrecemos guardamuebles: custodiamos el mobiliario el tiempo que haga falta y te lo llevamos cuando puedas entrar. Así no dependes de que todo encaje al día y te mudas sin la presión del calendario.
Si la casa nueva no está lista, tus muebles esperan a buen recaudo.
Un solo equipo y un precio cerrado
Con todo ese volumen y esos detalles, lo último que quieres es coordinar a varios. El mismo equipo embala, desmonta, saca con elevador, transporta y monta en destino, con un único responsable y un precio cerrado por escrito. Tú te ocupas de tu vida; de la casa, nos ocupamos nosotros de principio a fin.
Una casa entera, un solo equipo y un precio cerrado por escrito.
El permiso, a veces por partida doble
En una mudanza de casa entre pueblos de la costa puede hacer falta reservar sitio para el camión y el elevador en el municipio de origen y en el de destino, y cada ayuntamiento del Maresme lo tramita a su manera. Nos ocupamos de los dos permisos por ti, para que ni al cargar en tu pueblo ni al descargar en el nuevo te falte espacio o te lleves una multa el día señalado.
Entre pueblos, el permiso del camión a veces se pide dos veces.
Deja el jardín y el garaje para el final
Un consejo práctico: embala primero lo de dentro de la casa y deja el garaje, el trastero y el jardín para el final, porque es lo que menos usas y lo que más volumen esconde. Así no tienes toda la casa patas arriba durante semanas y llegas al día de la mudanza con lo esencial aún operativo y el resto ya listo para cargar.
El garaje y el jardín, lo último en embalar y lo primero en sorprender.