El montamuebles en el Maresme: pisos sin ascensor y casas con desnivel

El montamuebles en el Maresme: pisos sin ascensor y casas con desnivel

El Maresme tiene dos realidades que piden montamuebles: los pisos de los años sesenta y setenta sin ascensor de Mataró, Premià o Pineda, y las casas con desnivel de los pueblos de dalt y de la costa, con escaleras interiores estrechas y jardines en pendiente. En MUDAMAR el elevador es una herramienta de cada día, y aquí te contamos cómo y cuándo lo usamos.

Entre pisos altos y casas en cuesta, el elevador es el rey del Maresme.

Qué es y cómo funciona

Es una plataforma elevadora que se apoya en el camión y sube o baja los muebles por la fachada hasta la ventana, el balcón o la terraza. Sustituye el acarreo a mano por escaleras estrechas o rampas de jardín, y permite mover piezas grandes que de otro modo no saldrían de la vivienda.

El elevador lleva el mueble por fuera, hasta tu ventana o terraza.

El piso alto sin ascensor

En los bloques antiguos de la costa, un cuarto o un quinto sin ascensor convierte cada armario en una odisea por la escalera. El montamuebles resuelve eso en minutos y con menos riesgo para el mueble y para las personas. En cuanto hay una pieza grande en un piso alto sin ascensor, deja de ser opcional.

Un quinto sin ascensor y un armario grande: ahí manda el elevador.

La casa con desnivel

Las torres y casas de la costa tienen escaleras interiores de caracol, plantas comunicadas por tramos estrechos y jardines en cuesta. Sacar un sofá o una cama de una planta alta por dentro es a veces imposible. El elevador entra por el balcón o la terraza y baja la pieza directa a la calle, sin dañar la casa ni el mueble.

En la casa de varias plantas, el sofá baja por la terraza.

Acorta la mudanza en vez de alargarla

Montar el elevador lleva un rato, pero ahorra mucho más: una pieza que a mano ocuparía a varias personas un buen rato por la escalera, por la fachada baja en un par de minutos. En una vivienda alta o con desnivel, el montamuebles es lo que hace que la mudanza quepa en un solo día.

El elevador no roba tiempo: te salva la jornada de mudanza.

Por dónde entra

El elevador accede por la ventana, el balcón o la terraza más despejada, así que a veces conviene vaciar esa estancia o quitar una hoja de ventana. Lo decidimos en la valoración: elegimos el hueco, preparamos el paso y nos aseguramos de que las piezas entren sin rozar. Tú no tienes que montar ni preparar nada.

Elegimos el mejor balcón y dejamos el paso listo; tú, tranquilo.

Seguridad ante todo

El montaje del elevador y el manejo de las piezas lo hace personal con oficio, y el mobiliario va sujeto y protegido en la plataforma. Es un procedimiento seguro y habitual, lejos de la imagen de riesgo que a veces se le atribuye. Y si el viento de la costa aprieta, ajustamos por seguridad: nada se fuerza.

Con viento de mar fuerte, ajustamos; la seguridad no se negocia.

El permiso para la plataforma

El elevador ocupa un trozo de calle o acera, así que suele pedir permiso de ocupación de vía, igual que el camión. Lo tramitamos junto: reservamos sitio para los dos a la vez en el ayuntamiento del pueblo, para que quepan el día de la mudanza sin cortar el paso ni molestar a los vecinos más de lo justo.

Con un mismo trámite reservamos calle para el camión y el elevador.

Todo previsto en el presupuesto

Si vives en un piso alto sin ascensor o en una casa con desnivel, dínoslo al pedir presupuesto. Miramos la planta, el mueble y el acceso, calculamos si hace falta elevador y lo dejamos cerrado por escrito desde el inicio. Nada de descubrir el día de la mudanza que un armario no sale y que el precio cambia.

El elevador, valorado y cerrado antes, jamás es una sorpresa.

Qué muebles piden elevador casi siempre

Los habituales son los armarios de tres o más cuerpos, los sofás grandes, las camas y canapés, los electrodomésticos voluminosos y las mesas de comedor. Son piezas que no giran por un rellano estrecho ni caben en un ascensor pequeño ni pasan por la escalera de caracol de una torre. En cuanto hay una de estas en un piso alto o en una casa con desnivel, el montamuebles deja de ser opcional.

Armarios, sofás y neveras: los clientes fijos del elevador.

El tiempo que ocupa la calle

El elevador se monta, se usa y se retira en unas horas, no durante toda la jornada. Planificamos el montaje para el tramo en que se mueven las piezas grandes y liberamos la calle en cuanto terminamos. Junto con el permiso de vía, eso hace que la ocupación del espacio sea la justa y que molestemos lo mínimo a los vecinos y al tráfico del pueblo.

El elevador está en la calle unas horas, no toda la jornada.

Te atendemos directamente

¿Resolvemos tus dudas?

Valoramos cada caso en el Maresme antes de dar un precio, para que sepas desde el principio a qué atenerte.

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